Leer por placer se asocia con mejor salud mental, empatía y salud cerebral, según una revisión de Cambridge
Una revisión de investigadores de la Universidad de Cambridge, publicada en Psychological Medicine en septiembre de 2026, reúne pruebas de que leer por placer se asocia con beneficios a cualquier edad, desde la atención y la memoria infantiles hasta un deterioro cognitivo más lento en la vejez.
CulturaEquipo Editorial GNGV4 min lecturaRevisado el 5 de octubre de 2026
Coger un libro por gusto puede ser una de las cosas más sencillas que podemos hacer por nuestra mente. En una revisión publicada el 15 de septiembre de 2026 en la revista Psychological Medicine, Barbara Sahakian y Langley, de la Universidad de Cambridge, junto con la organización The Queen's Reading Room, reunieron investigaciones sobre lo que se asocia a la lectura por placer a lo largo de la vida. Su conclusión: leer por disfrute se asocia con mejor salud mental, más empatía y un cerebro más sano, y leer con otras personas puede aportar beneficios aún mayores.
Parte de las pruebas más sólidas se refiere a los jóvenes. Un estudio con más de 10.000 niños y niñas halló que quienes empezaron a leer por placer desde pequeños mostraban mejor atención, memoria y funciones ejecutivas, mejores resultados académicos, menos problemas de salud mental y hábitos más saludables, como dormir más y pasar menos tiempo frente a pantallas. La lectura también parece favorecer las matemáticas, ya que ambas comparten capacidades como el lenguaje y la memoria.
Para los adultos, leer es una forma habitual de desconectar: según la revisión, el 38% de las personas elige los libros como principal manera de aliviar el estrés, y un estudio de 2024 indicó que solo cinco minutos de ficción pueden reducir el estrés hasta un 20%. Leer historias también se asocia con más empatía y con actitudes más tolerantes hacia quienes piensan distinto.
En etapas posteriores de la vida, las actividades de ocio que estimulan el cerebro, como la lectura, se asocian con un deterioro cognitivo más lento. En un estudio con más de 5.500 adultos de 55 años o más, quienes leían con frecuencia tenían una probabilidad significativamente menor de desarrollar deterioro cognitivo en cinco años. Otro estudio vinculó una puntuación más alta en una medida de actividad cognitiva, que incluía la lectura, con un riesgo un 33% menor de alzhéimer. Los estudios de imagen cerebral también relacionan la lectura con mayores volúmenes en regiones implicadas en el lenguaje y la regulación emocional.
Estos resultados son asociaciones y no prueban una relación de causa y efecto, y la revisión advierte de que la lectura entre niños y adolescentes está en mínimos históricos, sobre todo entre los chicos y los jóvenes de entornos desfavorecidos. Su consejo es práctico: dejar que los niños empiecen por lo que de verdad les gusta, incluidos cómics y novelas gráficas, y leer en compañía. "Leer con otras personas, ya sea en un club de lectura o con padres que leen con sus hijos, puede aportar beneficios aún mayores", afirma Sahakian.
Por qué importa
Leer es barato, accesible y agradable, así que las pruebas que lo vinculan con la salud mental y cerebral respaldan los esfuerzos para que más niños y adultos redescubran los libros.
Fuentes
Qué puede hacer usted
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