El movimiento de las neveras comunitarias ha alcanzado un hito notable: más de 1 millón de comidas salvadas del desperdicio. Estos refrigeradores de acceso público permiten que cualquiera deposite alimentos excedentes y cualquier persona necesitada los tome.
"Es simple, digno y efectivo," dijo un coordinador del programa.
“Estos refrigeradores de acceso público permiten que cualquiera deposite alimentos excedentes y cualquier persona necesitada los tome.”
¿Cómo te hizo sentir esta historia?