Un equipo del MIT usa IA para diseñar partículas de vacuna de ARNm que se mantienen estables a temperatura ambiente durante un año
La mayoría de las vacunas de ARNm deben conservarse entre -20 y -80 °C. Investigadores del MIT han reformulado las partículas grasas que transportan el ARNm y, en las pruebas, las vacunas se mantuvieron estables hasta un año a temperatura ambiente o dos meses a 37 °C y siguieron funcionando en ratones. Aún no se han comunicado pruebas en humanos.
InnovaciónEquipo Editorial GNGV4 min lecturaRevisado el 12 de octubre de 2026

Las vacunas de ARNm demostraron su valor durante la pandemia de Covid-19, pero tienen una debilidad práctica: las formulaciones estándar deben conservarse congeladas entre -20 y -80 °C, lo que dificulta llevarlas donde escasea la refrigeración. Investigadores del MIT informan ahora de una forma de sortear ese problema, usando un algoritmo de IA para rediseñar las diminutas burbujas de grasa, llamadas nanopartículas lipídicas, que introducen el ARNm en las células.
En un estudio publicado en Nature Biotechnology, el equipo, dirigido por Ana Jaklenec y Robert Langer, del Koch Institute del MIT, con Jinbi Tian y Khanh Tran como responsables principales del trabajo, analizó casi 50 excipientes, ingredientes inactivos ya aprobados por la agencia estadounidense FDA, para ver cuáles ayudaban a mantener estables las partículas. Eligieron cinco prometedores y usaron un algoritmo para predecir las mejores proporciones. Los investigadores probaban dos formulaciones a la vez, introducían los resultados en el modelo y repetían el ciclo durante varias rondas antes de elegir una para los estudios con animales.
El proceso llevó unas pocas semanas. Antes de usar la IA, explicó Tran, meses de pruebas no lograban "un 100% de estabilidad". "La verdadera belleza de este algoritmo es que podemos usarlo con conjuntos de datos pequeños", afirmó Jaklenec.
Los resultados son prometedores. Las partículas secadas al vacío con la nueva formulación se mantuvieron estables a temperatura ambiente hasta un año, o a 37 °C, cerca de 100 °F, durante dos meses. En ratones, las vacunas contra la Covid-19 almacenadas con calor produjeron respuestas inmunitarias equivalentes a las de partículas similares a la formulación original de Moderna. Los parches de microagujas sólidas hechos con la formulación también generaron una respuesta inmunitaria similar a la de las vacunas de ARN inyectadas, y el método estabilizó una formulación parecida a la de Pfizer, que usa los mismos ingredientes en otra proporción.
El trabajo aún está en una fase temprana: todos los resultados en animales proceden por ahora de ratones y no se han comunicado ensayos en humanos. La investigación fue financiada en parte por la Fundación Gates y, si el enfoque se confirma, podría hacer que las vacunas de ARNm sean mucho más fáciles de transportar y almacenar.
Por qué importa
Las vacunas que no necesitan ultracongelación podrían llegar con mucha más facilidad a clínicas rurales y regiones cálidas, reduciendo costes y desperdicio en la inmunización mundial.
Fuentes
Qué puede hacer usted
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