Unas 180.000 tortugas gigantes recorren el atolón de Aldabra, la mayor estimación registrada para la especie
Un estudio dirigido por la Seychelles Islands Foundation y la Universidad de Exeter estima que unas 180.000 tortugas gigantes de Aldabra viven en el atolón de Aldabra, más que la población humana de Seychelles. La población, que cayó por debajo de mil en el siglo XIX, parece estable, aunque el cambio climático y los depredadores invasores siguen siendo amenazas.
AnimalesEquipo Editorial GNGV4 min lecturaRevisado el 12 de octubre de 2026

El atolón de Aldabra, un remoto anillo de islas de coral en Seychelles, alberga muchas más tortugas gigantes de las que se habían confirmado. Un estudio publicado el 7 de octubre en la revista Ecology and Evolution, dirigido por la Seychelles Islands Foundation (SIF) y la Universidad de Exeter, estima la población en unas 180.000 tortugas gigantes de Aldabra, con una mejor estimación de casi 183.000 adultos y subadultos. Es la cifra más alta jamás registrada para la especie y supera a la población humana de Seychelles.
La estimación se basa en cinco años de recuentos realizados entre 2018 y 2022 por el personal de la SIF que vive y trabaja en el atolón. Es la primera estimación rigurosa de todo el atolón desde una cifra muy citada de 100.000 de finales de los años noventa. Los investigadores usaron un método estadístico llamado muestreo de distancias jerárquico bayesiano para tener en cuenta las tortugas ocultas en matorrales densos, manglares y otros hábitats difíciles de recorrer. "Al modelar lo que no vimos, además de lo que vimos, hemos obtenido la línea de base más fiable hasta ahora", afirmó Nancy Bunbury, que firma el estudio.
El equipo insiste en que la población no se ha casi duplicado desde 1999; los censos anteriores probablemente pasaron por alto a muchos animales escondidos, por lo que las cifras antiguas eran subestimaciones. Durante el periodo estudiado, la población pareció relativamente estable, con las mayores densidades en praderas conocidas como "césped de tortugas".
El resultado es un éxito de conservación a largo plazo. La intensa explotación del siglo XIX redujo las tortugas de Aldabra a menos de mil. El atolón se convirtió en reserva natural estricta en 1981 y en Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1982, y las cabras asilvestradas que antes devastaban su vegetación fueron erradicadas en 2012. Aldabra y Galápagos son los dos únicos lugares donde las tortugas gigantes aún viven en libertad, y la población de Galápagos es mucho menor.
Los retos continúan. Sequías más largas y frecuentes podrían reducir la sombra y el alimento, la subida del mar amenaza las zonas bajas, y los gatos asilvestrados y las ratas negras todavía se comen huevos y crías. Su erradicación prevista podría ayudar a que la población siga creciendo. Frauke Fleischer-Dogley, que dirige la SIF, dijo que más de 180.000 tortugas en libertad son la prueba de lo que puede lograr un compromiso de conservación a largo plazo.
Por qué importa
Una especie que llegó a quedar por debajo de mil ejemplares hoy suma cientos de miles, lo que demuestra que la protección estricta y duradera de un hábitat puede recuperar la fauna.
Fuentes
Qué puede hacer usted
Infórmate sobre Aldabra y apoya a la Seychelles Islands Foundation, que gestiona el atolón; lee el resumen completo del estudio en la web de la Universidad de Exeter.